COORDINACIÓN DE FORMACIÓN LITERARIA

Sistema Nacional de Talleres Literarios

              



LA COMUNIDAD Y SU ESCRITURA 2008


Comunidad de Chirigüire

Taller: Los pueblos cuentan su historia

Facilitador: Antonio Trujillo

TEXTOS

César Augusto Solís

Mi nombre completo es César Augusto Solís. ¡Qué más quiere! Nací en mil novecientos treinta y uno, en el estado Chigüire, aquí donde estamos. No, yo no nací en un caserío, esto es un estado. Yo nací en un estado, no será en este tiempo, pero algún día llega, el territorio es grande. Cuando yo nací, ya esto era pueblo. Esto se llamaba cuando yo nací, junta comunal y era pueblo allá, el Palmarcito era el pueblito ese. Aquí nadie conocía eso, estos indios no conocíamos esto, ahora es que estamos conociendo.

De papá y mamá, porque la familia oscurece y amanece y no relato eso porque es muy grande. Mi papá murió y mi mamá también, así que ellos se fueron y me dejaron solo, así que sí ustedes quieren llévenme, cuando ellos murieron yo tenía como sesenta, estaba carajito.

Trabajaba vendiendo leña a real en un burro, de aquí al estado Palmar, arrear la carguita, pa’ venderle a los riquitos allá pa’ meterle al fogón. Aquí se usaba antes guayabillo, un palo que había en el monte, en la selva llamao’ guayabillo que era un fósfro pa’ ardé, qué más quiere. Después de grandecito íbamos pal’ fundo ese, a cortar caña y a cargar cosas pa’ poder vivir en aquella época, eso no fue antier, eso fue hace unos cuantos miércoles.

Este lugar, aquí estaba ese fundo, ese trapiche ahí, donde vivían todos los que habían nacido por aquí, aquí no había gente, esto era una sabana. Ya te voy a contar las familias, las casas: Jesús María Arteaga, Pedro Gómez, Miguel Solis “El Catire Malavé” por sobrenombre, Ramón Hernández, Felipe López, familia López, Paulino Romero García y el señor Saúl Rivas, arropaban este moñito aquí, después fue que se extendió este estado hasta más nunca, por donde quiera.



Ramón Antonio Flores

Nací en un lugar llamado La Iglesia, en el estado Monagas, de este lado de Monagas, en un campo, viví allí hasta la edad de veintiocho años y llegué aquí a Chigüire en el setenta y dos, me trajo un hombre por’ai, que estaba trabajando y me trajo engañado y que iba a trabajar por ahí en un patevacal, yo nunca había trabajado esas cosas, yo soy agricultor, pero no había trabajado en esos matorrales, por ahí en esos patevacales. Yo lo conocí por los lados de Quebrada Onda, por el lado de San Félix, la carretera vía del Pao, kilómetro veinticinco, ya tengo treinta años aquí. Allá en Monagas la vida no era muy buena, a pesar que era caseriíto, pero, unas casitas poquitas, de allí de ese estado pasé para acá, para Guayana, me vine de Monagas, usted sabe que Monagas es Monagas; y me vine por San Félix. Aquí tengo unos muchachitos que yo crié así, por cierto la hija de la Doña se murió pue’ y entonces criamos unos muchachitos, tengo tres hijos, ya son grandes, tienen hijos.



Cruz Rivas

Nací en el año mil novecientos cuarenta y tres, aquí en un caserío, aquí en Chigüire, pero pa’ dentro pa’ la montaña.

Lo del nombre es por un pozo por’ai donde mataron un Chigüire, quedó fundao Chigüire. Habían unos historiadores que vivían antes de esa… ellos murieron todos. Yo no los conocí, pero los oí nombrar: Pedro, Jesús María Arteaga, Ramón Hernández; yo cuando estaba niño, ellos ya eran viejitos ya.


Mi papá era de aquí, mi abuela también era, ellos eran de por aquí, también nacieron en ese monte. No hablaban lengua indígena, eran raza negra, raza Culí. Los bisabuelos vinieron de Trinidad. Mi papá se casó con una señora india, mi papá era Culí, pero como la señora tiene el pelo lisito, nosotros salimos enrazao.

Después que yo estudié trabajé agricultura de ahí me fui a San Félix aprendí albañilería, caballería, plomería, electricidad y algo así por el estilo; estuve allá cuarenta y cinco años por aquellos lao’s. Yo me casé aquí, tuve hijos con mi esposa y ahí nos separamos y nos fuimos, yo me fui despechao completo. Ella se fue, se los llevó la mamá y yo quedé solo a trabajar por allá, por aquellos lao’s.



José Ramón Solís


Nací aquí en El Palmar, en El Perico. Mi papá era de Upata, Jacinto Bonalde y mi mamá era Juana Solís.

En El Palmar la vida era bien, porque había trabajo. Agricultura y ganadería. Hace un mes que me vine pa’ Chigüire, me vine porque me iban a tumbar la casa donde yo estaba y la iban a poner de bloque porque era de tabla y zinc. Aquí estoy con un hijo mío.



Ubenseslao Romero

Nací en mil novecientos treinta y siete, bueno yo nací allá abajo en la casa de nosotros, que tenía mi papá ahí que se llama El Foco, claro que es de aquí pero yo no nací en Chigüire, ellos estaban allá y ellos se murieron ya, eran de aquí mismo.

Bueno por aquí todo era bueno, trabajo sí había bastante, matornales, coger café. Bueno yo era conuquero, limpiador de caña, porque allá en la casa había bastante también de eso y iba por alla a cogé café, a talar, a tumbar todo eso lo hacía yo. Yo principié cuando tenía diez años, a trabajar. Sí, hermanos hay bastante, todos esos no están aquí, hermanos, hermanas.

Cuando yo era joven, había trabajo donde quiera, ahorita no se halla. Yo estudié hasta cuarto grado nada más, de ahí no estudié más. Esa escuela era para allá adentro. Había bastante estudiantes.



Esther María Solís

Nací en el cuarenta y nueve. Nací en un caserío llamado el Tocuyo, pegadito de acá de Chigüire, del lao´allá. Bueno yo estuve con mi mamá hasta edad de siete años, a los siete años que tenía yo ella se casó y me entregó a una hermana mía, ella me entregó a ella y viví con mi hermana hasta la edad de los catorce años… en el caserío Perico, allí yo era como la sirvienta de mi hermana, porque yo era la que hacía todo en la casa. De ahí regresé a casa de mi madre otra vez, estuve dos años. De ahí me enamoré y me casé y me fui para San Félix, allá viví unos quince años y después me regresé acá, tuve mis hijos, todos son grandes. Mi mamá murió, mi papá murió, pero aquí estoy, estoy en la casa que era de ellos.

De niña a mi no me criaron jugando, a mi me criaron trabajando. Hasta el presente me ha gustado el trabajo. Haciendo en la casa oficios de casa, cuidando muchachos, que en el conuco, bueno me gusta todo esos trabajos como de hombre, la agricultura pue’. Orita estoy, no hago ninguno, porque yo estaba enferma, pero siempre me gustaba el trabajo del conuco y de jardín. En el conuco cuando sembraba producía mucho arroz, maíz, caraota, frijor, batata, ahuyama, patilla, sí señor. Los tiempos de sembrar en el conuco han cambiado, pero como todo ya ha cambiado, todo está cambiado. Se sembraba y se daba todo.

Yo tuve diez hijos, dos en el hospital de Guaiparo y uno en el hospital de Upata, lo demás fue partera. En Perico había una partera que ya ella murió, que Dios la tenga en su santa gloria, se llamaba Carmen Velázquez, se iba a buscar para acá, siempre me la traía otra señora que le dicen Victoria Carvajal. Ahorita no existe eso de partera, las parteras que yo conocí: María Susana Muñoz que ya murió también, aquí en Chigüire vivía ella. Conocí a otra señora que también era buena, que se llamaba Máxima Romero, otra que vivía por allá por El Montón que se llamaba Carmen Farrera, esas son muertas todas y ahorita eso no existe, parteras. Esas son las que fueron en los primeros partos míos, porque en los últimos partos míos fue en hospital y todos bien, gracias a Dios.

A mí nunca me pusieron a estudiar. Yo no aprendí nunca. La escuela estaba funcionando aquí en esta casa donde era el finado Hernández. Esa escuela la atendía una maestra que se llama Liberada Rivera, la conocí yo. Te digo que no vine a la escuela, pero sí veía que llegaban niños. Yo quería estudiar pero mi mamá no me puso, porque ella me mando con mi hermana y yo era la sirvienta de mi hermana. Yo atendía mi hermana en la casa en todo, hasta en el conuco, sí señor y pilaba maíz y pilaba arroz como usted no se imagina.

Aquí se celebra San Miguel Arcángel, el veinticuatro de marzo. Me llevaban cuando yo estaba pequeñita, pero yo recuerdo. Se veía tan bonita, se veía una belleza de fiesta, mucha gente.

Los niños de mi época parece que no jugaban, porque yo tampoco jugué esa vez, ahora sí, ahora sí ellos juegan de más. Ahora desde que nacen, nacen con un juguete, yo no conocí juguete. Yo, me criaron trabajando, y me gusta el trabajo.



Fernando Rafael Bermúdez


Nací en El Palmar, en el mil novecientos cuarenta y tres, a mi me crío más mi padre que mi madre. Yo en el tiempo de mi juventud estuve con mi papá Marcelino, trabajaba mucho en el llano, ordeñador, amansador de caballos, mulas, y de todo, y de cazador, hasta edad de treinta años, entonces de ahí me retiré.

Aquí conocí muchos ganaderos: Paco Murada, ese es un hato nombrado y hay muchos ganaderos, pequeños y grandes, aquí hubo un señor que fue gobernador también que era dueño de Santa Bárbara, que se llamó Horacio Cabrera Sifontes, fue gobernador y escritor, era de Tumeremo, yo lo conocí mucho. Ese lo conocí yo cuando él nos visitaba allá donde yo me crié con mi papá. Y él iba a cazar y eso; ese hombre era buen tirador. Él mandaba a espantar a los patos Güiri y los tumbaba en el aire. Él compró un ganado allá una vez y nosotros le ayudábamos a traer ganado aquí a Bella Vista que llaman. Bueno, él era muy amigo de la casa allá, Cabrera Sifontes, él era un hombre alto, moreno él, muy buena persona.

Aquí hay varios dueños de hato, yo trabajé en una sola parte, mi papá era el encargado en el hato Las Delicias, eso queda aquí hacia la vía de Upata, ahí está la tablilla que dice hato Las Delicias y de ahí empecé a trabajar en una empresa, aquí en este pueblo, aquí mismo, que llaman La Represa de Puchima, empecé a trabajar como ayudante de operador, hasta no hace tanto, estuve treinta en esa empresa, tengo cinco años que salí de ahí y estoy aquí.

Cuando yo comencé a pasar por aquí ya era calle, igual esto, las mismas casas, las mismas gentes, pero ahora soy de Chigüire, porque yo me mudé para acá.

Nosotros trabajábamos la planta de tratamiento. Más o menos yo empecé a trabajar en el setenta y seis ahí, en el setenta y cinco que hicieron eso también, la planta. Nosotros trabajábamos con planta de gasoil, el tratamiento del agua para las funciones de los equipos, esa represa nutre a El Palmar y otros. La represa se alimenta de lluvia, sí, que viene de un caudal y cae a la represa, por cierto que está lavando ahí, está llena. Ella se a secado ya, dos veces, ahora tiene más, porque le aumentaron el muro, encajona más agua.

Yo era cazador y me gusta, lo que pasa es que ya está la edad, ya no quiero más esos montes, yo no salgo mucho no, ya yo dije que trabajé ya, ya está bueno. Ahí donde yo me crié había de más, de todo: morrocoy, chigüire, venado, paují, lapa, de todo, ahí sí había, pa’ escojelos, mi papá no los dejaba matar así, matar dos, o matar tres, era uno, no más, que iba a matar. Le estoy hablando de hace muchos años a tras, que esa vía de Upata no existía, se viajaba por donde llaman, otra parte, que llaman Villa Lola que cae a la vía de Guasipati, había abundancia, de todo.

Usted sabe que yo en aquellos tiempos no salía mucho, no, yo cuando salía era trabajar todo el tiempo, yo nunca tuve vacaciones de juguetes, ni de nada, así como la señora Esther María, ahora es que estoy en vacaciones, ya estoy jubilado, gracias a Dios.

Aquí esto era sano antes, por lo menos no había, no robaban a nadie, sí peleaban por ’ai callejera, en los caminos de los campos, ahora la cosa se ha puesto de otro modo. Aquí tengo cuatro hijos, pero ya tengo dos cepas, yo tenía otra cepa por ahí, que tengo doce hijos, no, yo tengo un poco de hijitos, veinticuatro, dos cepas y otras regaditas por ahí. Por lo menos la gente me ha tratado muy bien aquí, aquí todo el mundo me trata bien, gracias a Dios, donde quiera que yo me pare me tratan bien, soy bien recibido donde quiera que vaya, gracias a Dios y a San Rafael, Rafael es amigo mío.



José Rafael Muñoz

Yo empecé a cazar desde los doce y tengo diecisiete. Mi papá es de Chigüire y mi mamá de Perico. Aprendí a cazar con mi papá una noche, salimos a cazar y entonces mi papá me puso a disparar, así, sin aprender ni nada, aprendiendo na’ más. Bueno los primeros tiros como todo el tiempo, pelando, pero después sí. La cacería para nosotros es todo, porque es una ayuda para nosotros. Cazamos en La Sirena, El Danto y Los Bajos, que llaman. Cazamos venado, lapas, cachicamos, váquiros, paují. El venado es más difícil encontrarlo que matarlo, porque matarlo es un ratico.

Yo estudié aquí en Chigüire, hasta sexto y después estuve estudiando en un liceo hasta segundo y de ahí no estudié más. Robert Rivas, Rubén Rivas y mi papá, hoy vamos de pesca, ahí hay Guaneque, Guabinas y más nada. Pescar, cazar y trabajar, tumbar madera, artesanía no. Mi papá tiene profesión de motosierristas también, entonces yo soy ayudante de él también, Ruben y Robert sí trabajan agricultura, tienen conuco. En Chigüire no hay artesanía, pa’ fuera, en Perico y que hay uno. Las burras se llaman Juana y Morela, una es de un chamo y esta es de un primo mío.



José Muñoz


Yo nací en el año del cuarenta y siete, yo nací pa’ allá, donde llaman La Sirena y de ahí entonces me conseguí una compañera de aquí, bueno, aquí ya tengo yo veintidós años que formé mi familia por aquí, bueno y aquí estoy todavía.

El mes de mayo es apropiado para la siembra y si es de sembrar plátano, en el mes de agosto, en mayo para sembrar el maíz y el arroz, eso que ustedes llaman las Cabañuelas, nosotros le decimos Los Nortes, que viene noviembre y diciembre y nosotros lo aprovechamos para la siembra, eso hay quien lo anota, yo no, tampoco conozco quien las anote, sí hay personas que ellos agarran, por ejemplo en noviembre ya uno puede empezar a sembrar la caraota que viene pa’ uno sembrar pa’ Los Nortes.

Yo estudié hasta tercer grado, en una escuela que había por allá, donde llamaban Puchima, pa allá, de un maestro que había, llamado Manuel Durán, él no era de aquí, él vino y se quedó, ese era malo, él le daba por ejemplo a uno, él empezaba a enseñarlo un año, a darle clases, a explicarle, pue, como era la cosa, si al año, uno no aprendía, él lo castigaba, porque ya al año, él le preguntaba, él le explicaba a uno, como era los números, de lo que fuera pues, ajá, todo y ya al año entonces comenzaba a preguntarle a uno, pero habían muchos que bueno, que el que va de bruto, por más que sea, por más que le explicaban, no aprendían, no. En esa época sí le pegaban a los niños, bueno, yo estudié hasta tercer grado nada más, de ahí no había más clase, bueno, esos son.

Yo de niño empecé a trabajar, ya como de ocho años ya, bueno y entonces, por ejemplo, trabajábamos y ya al mediodía, tenía que venir a estudiar, ya como a esta hora teníamos que venir a la escuela. Que aquella época no es como ahorita, uno desde niño tenía ya que trabajar y estudiar, él que iba a estudiar, porque hay muchos que no estudiaron tampoco, porque esa vez no había escuela así como hay ahorita, que hay la facilidad, la oportunidad pa’ uno estudiar, ahí había esa sola escuelita, no había más nada. Bueno, porque así como le estoy diciendo, porque por ejemplo ahorita los niños y hasta uno mismo, ya muchacho que tienen la facilidad pa’ estudiar, porque hay como, sí, porque el que no estudia ahorita es porque no quiere, porque hay todas las facilidades.