COORDINACIÓN DE FORMACIÓN LITERARIA

Sistema Nacional de Talleres Literarios

LOGROS ALCANZADOS EN EL SISTEMA NACIONAL DE TALLERES LITERARIOS


S I S T E M A   N A C I O N A L   DE   T  A L L E R E S   L I T E R A R I O S
                                                    L  o  g  r  o  s     2  0  0  6


El trabajo realizado en el 2006 se caracterizó por un trabajo sostenido, continuo y sistemático lo que permitió que se consolidara esta labor dentro del programa Circuito Liceísta de las Letras en los estados Aragua, Carabobo, Bolívar, Falcón, Guárico, Lara, Miranda, Mérida, Nueva Esparta, Portuguesa, Táchira, Yaracuy  y Zulia, y en avance en los estados  Anzoátegui, Monagas, Trujillo, Sucre, y Vargas.
Asimismo, en el programa Literatura en espacios no convencionales llegamos a espacios como penitenciarios de Bolívar, Miranda, Distrito Capital, Nueva Esparta y  Táchira. Igualmente a centros geriátricos, centros de atención del niño de la calle, centros de niños maltrados.
En el programa Red escolar de las Letras se incluyeron escuelas de Aragua, Falcón, Carabobo, Lara, Miranda, Mérida, Monagas, Sucre, Yaracuy Vargas y Zulia.
Y dentro del programa La comunidad y su escritura trabajamos en  Carabobo, Bolívar, Falcón, Monagas, Lara, Táchira y Sucre.

Este trabajo se realizó en 240 talleres entre intensivos y semipermanentes.
Producto de este trabajo del 2006 se publicaron 5 libros ya editados y presentados el año 2007: "Antología de poetas liceístas, volumen I y II", y con los títulos: la primera colección de poesía juvenil AltaVoz: "Aquí la dimensión del aire", "Sienes de mujeres anónimas" y "Cuánto pesa un río" y dos que están por salir: "una y muchas vidas en la palabra" y "Océanos de libertad".

Este mismo año abrimos la página web, la cual refleja casi todo el trabajo en los estados:  www.sistemanacionaldetalleresliterarios.com  y surge paralelamente la página de los jóvenes www.circuitoliceista.tk

A mediados de año los jóvenes del  Circuito, presentan un proyecto radial asesorado por el Sistema Nacional de talleres Literarios denominado “Habitantes de la palabra”, el cual se viene trasmitiendo ininterrumpidamente todos los miércoles a las 9 pm, por la 103.9 FM de Radio Nacional.

Este año se dio inicio al proyecto de labor social dirigido a estudiantes de diversificado denominado: “Letras, juventud y sociedad” el cual consiste en la preparación de jóvenes liceístas para la promoción de la escritura creativa, así como también, para el trabajo en las comunidades a través del registro testimonial. Se inicia este mismo trabajo con jóvenes universitarios y se espera firmar convenios con las universidades.

A continuación los cinco libros ya editados:

Voces en la mirada del mañana vol I mención honorífica dentro del IV Premio Nacional del Libro 2006 en la categoría: Libro infantil y juvenil

Saludamos este conjunto de poemas de jóvenes autores liceístas, cuya línea de convergencia señala un vuelo audaz dentro de atmósferas misteriosas.
Las voces que aquí se proclaman se lanzan en pelotón afinando el instrumento, despiertos a los sueños de imaginación y apasionados en su necesidad de señalar heridas y desplazarse en rapto, entreabriendo
los modos de decir, sus descubrimientos, para dirigirse en tropel, como copa de árbol, a la defensa de sus voces particulares.
Les toca la realidad de un comienzo de siglo pleno de avances tecnológicos, incorporados, sin lugar a dudas, a las maneras del decir humano, pero, nos reencontramos con la rueda de siempre, la esencia de ese tránsito del cuerpo a la pasión, las transformaciones de la soledad, la transfiguración del terror en la ternura, el asco revuelto en la sombra, la raíz del aliento que finalmente levanta y conduce a la construcción del fuego. Románticos, melancólicos o cósmicos, en una palabra: INDETENIBLES, buscan su música a través de la cripta, entremezclados con el paisaje de sus circunstancias de presente, "armados de bronce duro" diría Lezana.
Les acompañamos, en el furor y el delirio.

Laura Antillano



Nuevas voces en la mirada del mañana vol II

Una vez más, la realidad de la poesía es como la espiga que desnuda el viento: apenas vuela y entra la semilla en la tierra, prolifera el esplendor de lo vivo.
Igual ocurre con la palabra del poema: hasta una frase, siquiera un vocablo semilla de nuestra emoción y nuestro pensamiento, para que la motivación poética brote y trate de persistir. El tiempo, la vida, la experiencia del ser y su devenir, dirán si lo sembrado cunde o es milagro al instante.
¿Para que sirven estos talleres? Su principal virtud es la de animar en cada joven creador la vivacidad, la llama viva del poema en ciernes y celebración de su ardimiento, pero asimismo, para orientar al poeta naciente en la búsqueda de su voz definitiva y del fortalecimiento de los motivos que los desvelan frente a la página en blanco y la página ya transfigurada por las imágenes y las confidencias que difunde el lenguaje.
La labor de taller hace el surgimiento del esquivo esplendor que guarda la materia del signo escrito y su misterio. Cuando ambos intercambian y ceden sus dones, dáse la gracia del decir poético, la cual es en realidad para ese encuentro de lo humano y su hondura. He aquí el primer aliento de la brisa en busca de la espiga que aspira a encontrar tierra fértil y vasta.
Cuando sople un poco más fuerte el viento la poesía tendrá la tierra propicia que la hará florecer. No más ocurra, como en esta muestra antológica, crecerá alta y siempre, enfrentando todo desierto.

Luis Alberto Crespo


PRIMERA colección POÉTICA juvenil  "AltaVOZ"


" El poema es una valentía del decir, la posibilidad, la libertad,es una y muchas miradas abriendo un universo sin fronteras. La colección para la novísima poesía nacional, AltaVOZ, abre, por primera vez, un espacio de participación a nuestros jóvenes en la absoluta convicción del poder transformador de la palabra y su vital importancia en el desarrollo del conocimiento y del pensamiento."



Raquel Molina
Coordinadora del Sistema Nacional de Talleres Literarios. Casa de Bello


" Un mundo sin poesía, es decir: una realidad sin mundo, un aquí y un ahora sin nadie. ¿Pero qué sería sin la renovación constante, sin los nuevos hacedores de mundo? Por eso nace una colección como la nuestra, porque urge a la realidad pero también a la literatura una nueva sinergia que sostenga el porvenir del imposible... no hablo pues del lenguaje si no de la música que duerme en él y en su más allá. Aquella que aún nos resta oír. AltaVOZ es apenas una apuesta por las nuevas voces que ya han dicho presente. Porque la vida es bella, puede ser bella...¡la hacemos bella! "

Chucho
Editor de Sujeto Almado

"Aquí la dimensión del aire"
Premio Nacional del Libro 2006 / categoría: Primera obra de un autor venezolano / Poesía
Edgar González Abreu. Nace en 1987 en Valera estado Trujillo (Venezuela). Pertenece al programa "Circuito liceísta de las Letras", del Ministerio de la Cultura 2006. Presente en la antología de poetas liceístas "Nuevas voces en la mirada del mañana" (Nadie Nos Edita Editores 2006). Participó en el "I Encuentro Nacional de Poetas Liceístas" y en el Encuentro Colombo Venezolano 2006. Ha publicado en la revista digital peruana "Remolinos" y en la Revista cultural Sujeto Almado. Se ha preparado en el seno del Circuito Liceísta de las Letras como facilitador de talleres literarios e integra el Sistema Nacional de Talleres Literarios.

"Sienes de mujeres anónimas"
Premio Nacional del Libro 2006 / categoría: Libro infantil y juvenil / Poesía
Estrella Gómes. Nace en 1990, Miranda (Venezuela). Es integrante del Programa Circuito Liceísta de las Letras, participó en el recital de clausura de la Bienal Juan Beroes (Táchira) 2005 y en el I Encuentro Nacional de Poetas Liceístas 2006. Presente en la primera antología de poetas liceístas "Voces jóvenes en la mirada del mañana"2006. Actualmente produce y conduce junto con Jaison García y Steven Moreno, el programa radial literario "Habitantes de la Palabra" para Activa, Radio Nacional de Venezuela. Dentro del programa Circuito Liceísta de las Letras ha realizado talleres de formación de facilitadores de Creación Literaria. Ha publicado en la revista digital peruana "Remolinos". Recientemente la más jóven facilitadora integrante del Sistema Nacional de Talleres Literarios.


"Cuánto pesa un río"
Jairo Prieto. Nace el 1° de marzo de 1987 en Ocumare del Tuy, Miranda. Integrante del Circuito Liceísta de las Letras. Participó en el I Encuentro Nacional de poetas Liceístas 2006, en el Encuentro de Escritores Colombo Venezolano 2006 y en diferentes recitales regionales. Presente en la primera antología de poetas liceístas "Voces jóvenes en la mirada del mañana". Actualmente se prepara como facilitador de talleres creación literaria del Sistema Nacional de Talleres Literarios.


p r i m e r a p a l a b r a i n c e n d i a d a (estado Mérida)
LA PALABRA COMO SIMIENTE

La presente antología es la reunión de poemas escritos por jóvenes liceístas bajo la tutela de los facilitadores Ysabel Balza y Antonio Marcano Belisario, realizados en diversos talleres, confor-mando así un nutrido grupo de noveles poetas que finalmente ven sus versos reflejados en este libro. Estos talleres forman parte del Sistema Nacional de Talleres Literarios, ejecutado a través de la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello.
Esta antología intenta mesuradamente, dar cabida a los jóvenes que se involucran con los primeros avatares del poema. Decir algo nuevo equivalente al de los maestros anteriores es siempre difícil, recordando a Cortázar, por aquello de que el poema es como un dardo, acertar no es fácil. Colocar esa palabra precisa y dar con el poema. Temas distantes, pero recurrentes, como ese erotismo que descubre el cuerpo a través de la palabra. Lo bucólico para expandir la memoria. La ausencia en la distancia de los otros. El impulso destrona los sentidos.
No todo el mundo queda contento con una muestra aleatoria de poemas. Una antología es siempre una aventura para alguien que comienza en ese camino de escollos que puede llegar a ser la escritura. Rimbaud, Radiguet son apenas nombres de grandes poetas que surgieron de subvertir el lenguaje. Hoy en día percibimos la senda que forjaron. Las nuevas generaciones llevan sus banderas y leen como un cuaderno de la noche al maestro Rainer María Rilke, quien dejó para el futuro, una bitácora del poema: Cartas a un joven poeta, y es allí en donde podemos hurgar en la palabra para tomar conciencia del hecho creador. Finalmente el lector se encontrará más con un cuaderno de ejercicios escritos con el ímpetu del deseo y la frescura de quien va adentrándose en el mundo de los adultos.

Hermes Vargas




Este libro es el fruto del trabajo en las diferentes comunidades de nuestra tierra, donde la vida y la experiencia de sus pobladores han sido los protagonistas de estas páginas.
Estos textos fueron reproducidos con absoluta fidelidad y una gran honestidad por parte de los jóvenes integrantes del Proyecto Letras, juventud y sociedad, quienes tuvieron la inefable oportunidad y la responsabilidad de realizar el registro testimonial.
Estas voces y reacciones que nutren los testimonios, se abren paso con entusiasmo y decisión, dispuestas a que sean escuchadas y tomadas en cuenta, muchas de estas voces han tenido aquí un espacio por primera vez. Encontraremos entonces historias de vida que hablan, muchas de ellas, del encanto y la rudeza del trabajo, del conocimiento y saberes ancestrales, pero también de amores y nostalgias.
Abramos pues, no sólo nuestros ojos sino también, nuestros corazones; visitemos estas tierras a través de la palabra de sus pobladores y nos daremos cuenta hoy más que nunca, que este mapa no sólo es un paisaje, sino también es, por encima de todo, su gente; rostro, sentimiento y alma de esta tierra, Venezuela.

Raquel Molina




La selección de textos que se presentan en el libro, recoge el producto de los talleres realizados en diferentes centros penitenciarios del país durante el año 2006.
Estos talleres están inscritos en el programa Literatura en Espacios no Convencionales que forma parte del Sistema Nacional de Talleres Literarios que lleva la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello.

Cómo liberar la libertad


Ser libre es viejo y pertinaz sueño humano. ¿Somos siempre libres? El hombre nace libre, pero vive confinado en la sociedad, sostiene Rousseau. ¿Acaso fue libre mientras flotaba en el vientre materno, preso por el cordón umbilical? Cuando se nos libera de ese apéndice, nuestra libertad individual tampoco es tal. Nos espera otra prisión: nosotros mismos. Vivimos entre los muros de nuestro cuerpo. Una reja ha quedado entreabierta: el espíritu o el alma, que tanto se le parece. Tardamos en advertir su hendija. Nos cuesta advertirla, pendiente como nos hallamos de liberar nuestra apariencia real. Apenas descubrimos la libertad -la libertad interior- que ha retirado el cerrojo que nos con-fina a ser sólo cuerpo, conocemos la libertad libre, donde ceden todos límites y caen todos los muros.
Muchos, casi incontables, son los modos de vencer nuestro cautiverio, el verdadero y perdurable. El espíritu es una llave que abre todas las puertas. Pero debemos aprender a usarla, porque es una llave moral, una llave invisible. Hemos, pues, de crearla con nuestros valores más puros en esa fábrica de plenitudes en el que se forja nuestra sensibilidad, el material de que está hecho el sentimiento de libertad que nos hace libres, llámese Dios, llámese amor a alguien o a muchos, llámese palabra, lenguaje, el muy pródigo lenguaje humano, no sólo nuestro idioma verbal, sino el innumerable, el de la transfiguración en emoción y en pensamiento, como el arte y como la escritura, la escrita, la oral, la silenciosa.
No es, pues, el muro físico de nuestro cuerpo o el muro de piedra lo que nos confina. El más penoso es el que levantamos nosotros mismos cuando ignoramos o desdeñamos el valor libertario del espíritu. De allí que debamos aprender a ejercitarnos en el conocimiento y en la práctica del espíritu.
Una de sus formas más visibles es la escritura, esa prolongación de nuestro ser profundo.
Aun cuando nuestro cuerpo se enferma o sufre castigo o pena por culpa de nuestros errores, aún así, siempre hallaremos el momento que espera nuestro espíritu para ofrecernos el gran
afuera de lo libre.
La Casa Nacional de las Letras Andrés Bello, con la realización del Sistema Nacional de Talleres Literarios, ha emprendido una labor colectiva en nuestros centros de reclusión penal
a fin de suscitar en los reclusos la fuerza liberadora del espíritu mediante la escritura creativa, sea ésta producto de la fantasía o de la propia confesión.
La lectura que sigue permite comprobar cuán eficaz resulta el ejercicio de la escritura literaria para conquistar la libertad duradera: la que nos eleva, la que nos hace volar por encima de la cárcel de nuestra poquedad y nuestras miserias.
Mostrar al lector estas voces humanas lastimadas, busca además, ofrecer mano fraterna a quienes sienten necesidad de verse e imaginarse ennoblecidos por la escritura. Se quiere, asimismo, con esta muestra, incorporar a la literatura nacional ya conocida por nosotros, la olvidada o cuando menos, subestimada. Los textos que conforman esta antología son, en su mayoría, escritura en formación, pasos iniciales de un posible derrotero, de un destino literario. El simple hecho de haber sido transcritos al papel, nos contagia de emoción. Al publicarlos no sólo cumplimos con un deber cívico, constitucional: es una apuesta contra
la exclusión y una esperanza.

Luis Alberto Crespo



Escribir desde las paredes, escribir desde las ventanas, escribir desde la soledad, desde el frío que cala los huesos, al frío del alma. Escribir desde el cautiverio, muestra la crudeza de ver la vida pasar y no poderla alcanzar; si fue su culpa o no, ya no importa.
Pocas veces se tiene contacto con ese mundo, el del otro lado de la ventana. Escribir para contarle al “otro”, “al de afuera”, cómo es la vida adentro, para decir que extraña la mano del amigo o el cariño del hijo, de la madre, de la compañera… La escritura del cautivo, cautiva a su vez y es el estímulo que puede llenar el vacío a quien privado de su libertad, ve en ella un escape. Se pregunta y se quiere saber más “del afuera”. Encontrar un momento de paz en el torbellino de emociones que se desatan cuando se toca un libro, cuando se puede leer, cuando se puede escribir y regalar un poema; es la puerta abierta hacia la libertad del espíritu y algún día la libertad que traspasará la “reja” para no volver.
Escribir, escribir en la soledad, la soledad del poeta que se abstrae para escuchar las voces internas que le hablan o gritan, otrora la musa de los griegos, portadora del mensaje divino de los dioses, soledad que vuelve taciturno y ermitaño al escritor,tantas veces, tras la cual nace el texto literario, la obra de arte.
La soledad junto al espacio para crear la atmósfera precisa, junto a un cigarrillo o una copa. Privilegios, sólo privilegios para quienes cuentan nada más que con el espacio de su sombra y el dolor enmudeciendo su garganta, inmersos en un ambiente a veces infrahumano como las cárceles. ¡Sí, es verdad, grandes obras como El Quijote, fueron escritas en cautiverio; pero, es que el cautiverio no es sólo el espacio, también es la cárcel que llevamos dentro, en las que están presos los miedos, las nostalgias, los rencores, las mismas alegrías y el cautivo es entonces también aquel que por diversas razones no puede o no sabe cómo expresar el torbellino de emociones que aglomeran su pensamiento.
La cárcel del tiempo es más temible y profunda que la cárcel del espacio, saber qué larga será la espera para la salida ¿cuál salida? ¿Hacia dónde? Muchos de los que se encuentran en cautiverio saben que jamás saldrán de ella porque siempre la llevarán dentro.
¿Pero quién es ese que viene del otro lado de la reja? Trae un mensaje de ese otro lado del mundo, trae un libro, ¡Otra voz! ¡Ah!, es entonces la Luz, es el maestro que trae las palabras, palabras que van sonando en el rugir fuerte de los barrotes de las rejas al pasar el maestro. La tensión prensa y detiene los corazones… el silencio enmudece. El maestro abre el libro, las hojas hablan solas. ¡Se ha abierto la ventana y el aire fresco entra en las almas! ¡Hay una esperanza! A través del lápiz y el papel se pueden expresar las emociones, las vivencias, las voces serán escuchadas por aquellos que están afuera, ahora, todos conocerán lo insufrible del cautiverio, el horror y la soledad que son compañeras continuas, pero ahora es posible tomar agua, agüita fresca cada vez que el maestro viene y enseña a leer y a escribir bonito para que el mundo los escuche.


Victoria Ardito Mateo