TESTIMONIOS
Sra. Ida Josefina Gonzáles
Comunidad: Pampatar
A ver que te cuento, yo nací en Porlamar y entonces hace 45 años que me vine pa’ca pa’ Pampatar. Entonces desde chiquitica que yo ando pescando, tenía 10 años y andaba con mi mamá ayudándola a faenar. Ya tengo 60 años ya.
Mira que yo soy muy famosa, a mi me han venido a entrevistar de todos laos, hasta Mónica Jiménez[1] me conoce chica. Y yo soy famosa porque soy mujer, soy pescadora y no sé nadar.
Mi mamá tuvo 24 muchachos, pero ya sólo
quedamos
En el Mercado Viejo había un puente dónde llegaba un bote a vendele nosotros el pescao. Ahí mismo a la orilla de la playa, chacha antes eso era bello, uus, bellísimo, y ahí mismo vendían los aguacates y vendían las verduras y todo. Imagínate que yo vendía ahí pescado con Chepa, una señora de Bella Vista, con Teodosina y la señora Cruz María y un pocote de gente más que eran los amigos de nosotros viejos que nos vendíamos pescado entre nosotros mismos ahí, que si uno no tenía lo mandaban pa donde nosotros que los teníanos.
¡Ah! otra cosa que yo te voy a decir ¿sabes que yo estaba en las misiones robison? Yo nunca aprendí a poner mi nombre porque en aquella época las madres no tenían como pagar la escuela pa’ tantos muchachitos que tenían, bueno entonces vino las misiones robinson y yo me metí, tuve unos meses ahí, que ya ‘horita no toy yendo a la escuela porque no nos han avisao, que fue que aprendí a poner mi nombre, yo firmo Ida Gonzáles, no me pongo el pronombre Josefina porque lo pongo como estoy en la cédula, ajá y siquiera supe poné mi nombre que es lo principal y entonces cuando el maestro me llamó a la pizarra a decime: Señora Ida ¿cuánto es una arroba de pescado? Entonces las demás no le contestaron porque no sabían, pero como ya yo estaba acostumbrada a venderlo, entonces yo le dije: profesor le voy a decir cuánto es una arroba de pescao que es 11 kilos y medio de pescado salao, a mi si se me encajó en mi cabeza, porque todavía yo tengo mi mente buena y porque yo la vendí bastante con mi mamá y entonces además de los 11 kilos y medio que era la arroba de pescao nosotros dabanos una corriita más y poníanos los doce kilos ¿me entiendes? Esa era la medida para uno vender de pescao salao: raya salaa, carrachana salaa, el palagal, el jurel, el cazón, el dorao, todo ese pescao, lisa. Mira mi amor yo iba hasta La Asunción a vender pescao, si señor, me iba en carrito, pagaba un bolivar dede el mercado de Porlamar y me llevaba dos maras de pescao salao y a que el señor Brito Figueroa él me compraba mis diez arrobas de pescao pa él detallar ahí y entonces me ponía en la puerta del mercado viejo de La Asunción y ahí vendía yo el pescao por 2 bolívar el kilo, lo mas caro que vendía yo era la lisa a 2.50 bolívar. Tu sabes que 2.50 eran dos bolivar con un real y 1.50 eran tres reales pues, un bolívar con un real y real y medio es un real con medio, dos y medio eran dos bolivar con medio. Ahorita la gente hoy en día no entienden eso y yo se lo digo pues porque yo me lo sé.
Pa’ hacer el pescao salao nosotros agarrabanos y escalabanos el pescao y después lo lavábanos lo lo salprezábanos, que es que le echábamos la sal, rociadita, y lo dejábamos ahí y al otro día lo íbanos a lavar a la orilla de la playa para ponerlo a secar en el sol dos día pa que no se fuera a poner malo. Ya ahorita no se ve eso, eso era antes.
Como mi mamá tenía que bregar mucho yo la tuve que ayudar mucho también, antes la cosa era más difícil, yo tenía que moler el maíz a mano y era difícil oyó, yo era más pequeña que esta que esta aquí (su nieta de 8 años) y además tenía que salar y vender el pescao y que Dios me librara de que se me perdiera o se me dañara uno porque mi mai ahí venía y me daba con un palo de mangle por la cabeza si, mi tía siempre me decía que ella era apretada porque sólo veía lo que uno hacía mal y no lo que uno bregaba pa’ ayudarla.
Desde chiquita que yo pesco sí, yo solita me iba a buscar mi guatán pa’ la cabeza de la Ballena (Punta Ballena) y por ahí pa’ El Farallón a sacar mis pescaitos pa venderlos después fritos. Ella nos mandaba a mi y dos hermanos mayores a dormir pa’ Moreno (Puerto Moreno) cuando ahí no había sino unos ranchito pa que sacáramos el guatán tempanito y más de una noche se oía un chillido por ahí que por mi mai que nosotros creíamos que eran los chinamitos y agarrábamos a correr que yo no tocaba el piso de lo rápido que iba porque mis hermanos siempre me dejaban atrás.
Después yo conocí al hombre mío y mi mamá tampoco lo quería no, bien que lo corrió con un machete. Yo lo conocí por un hermano mío porque ellos eran amigos y se caían a palitos juntos y desde entonces ando con él y con él tengo 6 hijos, 4 hembras y 2 varones pero uno se me murió y de ahí me salieron 22 nietos y 6 bisnietos. Yo ya también pa echar pa’ lante tuve que limpiar casas y apartamentos a 50 bolívar. Él también es pescador y pa’ que veas que mi mamá no lo quería pero con ese tengo 45 años y los seis muchachos son de él, no como ahora que las mujeres tienen muchachos de uno y de otro, todos regaos y aquí estamos.
A mis hijos y mis hijas yo traté de ayudarlos lo que pude, como no nos alcanzaba yo le dije a Santa Ana (su pareja) que iba a salir a hacer mis empanaditas y aquí estoy desde hace 41 años. Ahorita estamos esperando que venga la Semana Santa pa’ sacarnos los reales. A esta (la hija que hace empanadas con ella) y a una hermana de ella yo las mandé pa La Salle a que estudiaran administración allá en Boca de Río pero me enfermé por un fibroma y me tuve que operar y ellas a trabajar pues, pero esta te sabe de todo, te sabe: archivo, secretaria, sabe prepara comida para gente enferma, tu sabes diabéticos pues, estas están preparadas y yo les dejo también esto pa’ que sigan trabajando.
Antes no era como ahora, antes la vida era más difícil ahorita todo sí que está fácil, te lo digo yo que he tenido que trabajar como una mula desde chiquitica.
Yo también soy famosa porque soy pescadora pero no se nadá (nadar) yo si me agarraba mi barquito y me iba a pescar tranquila, eso sí, si se ponía fea la mar por el tiempo yo me fondeaba y ahí me quedaba hasta que pasara y poder regresar.
A mi me han preguntao si no me da miedo salir pa la mar y morirme ahogada, pero que va a mi es mar me protege, yo siempre les digo que a mi me encuentra la muerte en mi casa que la mar a mi me cuida mija. Lo bueno es que cuando a mi me entierren voy a tener un pocotón de gente que me llore (risas).
Bueno, entonces, así será lo que yo pescaba que un día pesqué una sierra de 21 kilos con mi compañero, eso sí él me tuvo que ayudar porque eso pesaba mucho, pero eso si fue bastante, porque yo soy mujer. Aquí tenemos nosotros nuestros barcos, pa’ trolear[4]. La sierra yo halé troleando con un calamar, que es como se hace.
Aquí en Pampatar antes se hacían unas fiestas del Cristo del Buen Viaje que todo el mundo venía, pero ya es muy distinto porque hay más delincuencia y a la gente le da miedo, porque entonces hay peleas y tiros y de todo. Lo que sí hacemos es la procesión que menos mal, porque yo si soy devota de mi Cristo sí.
El hecho es que las fiestas eran muy buenas pero ya, nada que ver y te digo que esto está cambiando por lo menos ahora todo esto viejitos de por aquí que se están muriendo los hijos están vendiendo las casa y entonces nos están llenando esto de bares y restauranes por aquí de la gente de afuera. Yo si no me voy porque esto es mío porque me lo trabajé y no voy a dejar a nadie que venga a aprovecharse no porque ahora uno tiene que andar aguantándoselo todo y tampoco la cosa es así no.
Uno que tiene toda la vida aquí desde que no había nada y ahora le quieren comprar todo y mandarlo a uno a vivir pa’ el monte. Que se vayan ellos al monte chico a ver si les gusta.
Petra Gutiérrez. 56 años
Mi infancia era trabajando desde pequeñita, de la edad de 9 años. Tuve 4 hermanos, 4 varones y yo fui la única hembra. Yo siempre ayudaba a mi mamá a vender pescado y mi papá era el que lo pescaba. Por aquí abajo el echaba las nasas pues y lo recogía y mi mai y yo después lo vendíamos. Nosotros vendíamos de todo lo que mi papá agarraba: el pargo, torito, el negrete, coro coro…y así estuve.
Después que me casé tuve seis hijos, un varón y cinco hembras que me dieron 14 nietos. Tengo hasta bisnietos hija, uno sólo pues.
Tengo
aquí en el Mercado (del pecado de Los Cocos) toda la infancia desde que era ahí
dónde es El Faro y después nos mudaron para acá porque después y que iban a
hacer una cuestión turística y después se cambió para acá, pero antes estábamos
mejor, allá había más vida, más gente.
Cuando
yo era niña lo mejor que tenía Porlamar eran Las Diversiones con folklore y
música folklórica, ahí sacaban er pajarito, ahí sacaban er patico, ahí scaban
er pescado. Esa era la tradición de antes aquí.
También
estaba el Velorio de
Pero aquí ha cambiado todo mija, sinceramente todo. Aquí ya no se puede tener muchachos, hay mucha delincuencia. Antes si tu dejabas las puertas abiertas (y) no te robaban; hoy día tu no puedes dejar las puertas abiertas porque te quitan todo lo que tu te has ganado con tu esfuerzo. Y esa bendita droga hija, me acabó con un hijo.
Ayer mataron un señor frente a mí, un señor ya mayor ya, creo fue por una venganza. Creo que tenía como 60 años digo yo. Ya no hay respeto por la vida hija, todo está cambiado ¿cuándo va a vorver esa Margarita? Nunca.
En
margarita tu podías salir con quien fuera y no te faltaban el respeto ¿Ahorita?
Ja! Ahorita las muchachas salen pa’ una fiesta y llegan preñas. Es que es
verdad no puedo decir otra cosa.
Yo
espero pa’ mis nietos que no les vaya mal, gracias a Dios ellos están bien.
Tengo uno que trabaja en Traki ya está pa estudiar pa’ la universidad este año.
El otro también está estudiando de noche en el Ince y de día trabaja en Sigo,
que son los dos mayores. Y hembritas una ya se casó y tiene un muchachito y las
demás son pequeñas de doce a dos añitos. Unos viven en Coche y otros viven
aquí. Ellas viene a verme, yo voy a verlas, total que como es cerquita. Déjame
decirte que allá llega el agua mejor que aquí, por ejemplo aquí hoy llega y
después viene llegando er miércoles y si no tienes tanques te fregaste, cuando
yo era pequeña te llegaba con camiones, pero te llegaba diario, uno iba todos
los muchachos pequeños a recorlos tobos pa’ la casa.
Eso es igual que la luz, de repente te viene un gorpe de luz, ayer se le quemó quemó la nevera a la hija mía así así, sí y ya antes se le había quemado el televisor con el DVD. Uno tiene que tener protector ¿y el que no tiene pa comprar un protector hija? Se le quemó su neverita pues. Uno va a reclamar después y que eso no es curpa de ellos.
Por eso es que te digo que
[1] Periodista reconocida en el Estado Nueva Esparta.
[2] En el Mercado Viejo se
construyó el actual Puerto de
[3] Antiguo mercado o abasto del centro de Porlamar que funcionaba cerca del Mercado Viejo.
[4] Técnica artesanal de pesca.

TEXTOS
Julio César González M. Nace en Porlamar estado Nueva Esparta el 16 de
junio de 1988. Le gusta correr bicicleta, pintar, escuchar música y escribir.
Es estudiante del primer año de medicina integral comunitaria en
Lucero de mayo
Bombillo de mi cuarto
luciérnaga del
monte
alumbrando al mundo
sigo
aquí con mis pertrechos de niño
esperando tus anuncios.
tù encierras
lo pequeño de esta alma
en la hondura de la voz
Secreto
¿un delirio?
¿el golpe del deseo?
¿lo confuso de un momento?
La trampa de tu
ser
Misterio
La
realidad tampoco
Tal vez sea la
vida
¿o la
muerte?
El misterio
PATALARGA
contra el viento
pata
larga palancota
sola
desolada palmera
PEDALEANDO EN EL TIEMPO
mi cuerpo
este aire
la sagrada lluvia
voy pedaleando en el tiempo
hacia mi yo
mi espacio se atrangantas
de monóxido
Traigo la vida maniatada a lo cotidiano
de esta casa
de mis ruinas
esta rabia maldita mía
esta cosa que me
corroe
asumiendo desnudando la mascara
Recorriendo la urbe
Bebiéndose al mundo
Hurtándole el disfraz al a bestia
a
tientas
en la oscuridad vulnerada
a un
paso de asumirme en el cuerpo de la bestia
AMADA MIA
Soy su siervo
El guardián de sus cordilleras
El aguador de sus cuencas y depresiones
Me visto con el pabellón de sus honores
Ando libre por sus montes
Desde mi condición de varón
Piso sus fronteras
Amada mía.
CONFUISON
ni
tenerte
ni recuperarte
tampoco
olvidarte
enloquecerte
estupida confusión
Espalda rígida
Patas confusas de roca madre
sola vives, sola estas
Tus petroglifos hablan por ti
He venido a visitarte
Que rabia la mía
Ya tengo el ama envenenada
Solo se sucumbe para pelear
rebosan por tus poros
Tratando de persuadirme ante ella
Hirviendo mí sangre
Sulfatando de odio mi mente
Teniendo como cosecha rencores ajenos
Laurin Cristina González Z. Nace el 10 de enero de 1991 en el estado Anzoátegui, actualmente vive en ele estado Nueva Esparta (isla de Margarita) le gusta dibujar, escribir y leer. Es bachiller en ciencias. Ha participado en el 3er-4toy 5to festival mundial de poesía.
Niño
infinita
brillante…...como la aurora
dúctil
hialina, agua de río claro.
Pelota
que alarga las manos
al saborear
el sazón de la silueta
Amor
El sueño tocó mi puerta
giro entorno a mis libros
Encontró una página perdida
alarmó mis oídos
deshojó el silencio.
con ligadura al pasado
ardiendo aquel cobertizo atroz
Veraz
temible
desnudando en pesadumbre mil palabras
relampagueando la sombra de la ausencia
desnuda la pesadumbre de la cama
Seducido
entre relámpagos
Destila
gotas de pasión.
Al pie de la luz siento tu esencia
que cruza largo y lentamente mi corazón
siento como se dilata
se me oscurece el cielo
sin dolor
Tibia noche
se me agota el tiempo
dos minutos
y algo me dice
que
es una inconclusa y larga estadía
desierto
de fronteras
intocables
Largos cabellos
que flotan frente a mi rosto
negro intenso
brillante luz
de lucero titilante
que se despide al amanecer
Lluvia que cobija mi esperanza por la vida
Mi gran anhelo por sentirte
mientras un colibrí
posa en su albor
esperando que
cedas
para emprender el vuelo hacia la libertad
a ti linda linda
guayanesa
Quisiera romper todas las bicicletas
hasta
que no existieran
ponerle
espinas en los cauchos
esconderlas
que
no sientas sus giros
llantas desinfladas
cadenas
rotas
incrustar el manubrio entre los cerros
no
soporto el tiempo
porque la mía
me la robaron
Karen
felicia González Z. Nace el 11 de noviembre de 1992 en el estado Anzoátegui,
actualmente vive en el estado nueva esparta (isla de Margarita) le gusta dibujar,
escribir y ver televisión.Presnte en
acoges en tu seno
cada paso
cada sueño
un surco de tu espalda
cálida
permanente
las esquinas
entre rasgos ingenuos
despiertan
una dama infinita
Pelota
provocas
acaricias
el verde de los pies
diriges
caminos desiertos
insaciables
sedientas
presas de unas manos.
Vida
Te siento
Silenciosa
Diminuta
entre tus manos paso a paso
en la boca de tu origen
espero para probar tu esencia
ingenuo
en tu túnica infantil
tierra de mi tierra
en el perfil de la auora
Confusa
sin retorno
cuando la noche es el diluvio
y la pesadilla ahoga
cuando el llanto es el lenguaje de la dud
y la un signo en mi frente
el silencio nocturno me arropa
la algarabía diurna se posa en la rutina
el brillo de la ausencia resplandece y en el
baño
lágrimas
empapan la cortina
la rabia se hace testigo de lo que nunca fui
Háblame
descubre el sabor de mi silueta
conduce tu mirada por los rieles de mis curvas
desnúdame los huesos
muda tus sentidos al infinito cielo que me
abriga
destrózame
agota tus palabras imprégname lagrimas
enséñame las turbulencia de una fuente
libera lo que escondo tras hilachas
hiere de una vez mi faz
háblame
dime no solo que tu rostro refleja
Juan Carlos González M. Nace en Porlamar estado Nueva Esparta el 14 de marzo de 1992. Le gusta hacer deporte, jugar ajedrez y escribir. Es estudiante del primer año de ciclo diversificado mención ciencias, en la unidad educativa Francisco Fajardo de San Juan Bautista. Ha participado en el 3er-4toy 5to festival mundial de poesía.
Te abri porton de mi cuerpo
Sin recuerdos
Besé tu mejilla llena de crema
De cara de azúcar
De nostalgia
Roca de forme
destello
cicatriza tu cuerp
ranuras
indica el sol
tu portada
sentada
desvanecida
en tu joroba
Barriendo neblinas
lates como la rana
Paraíso
bolsas de cabeza
Latigazos al sapo
planta en su boca
oscura vida
Duermo contigo
aliento
sueños
encendidos
cruzando
puentes puertas
renunciando
al verano salvaje
cocodrilo fallecido
Amor
escondido como el cielo
troneras que laten en mi pecho
relampagueando la tristeza
de un blanco muro
Viento
pensamiento atroz
largo beso
distancia perdida
Corazón nevado
Tristeza
polo
de tu pecho
frío
Sediento
por un incendio
sin luna
Tu y yo
solos
en mi refugio
unidos por el fuego
entrando al horno de casa
te marchitas
mujer
no te mires
el espejo
desvanesio